Merchito nació de una visión que su papá dejó escrita en uno de sus diarios, con nombre incluido. Jesús la encontró y empezó a desarrollarla. Cuando se la contó a Sebastián, decidieron construirla juntos para que esa oportunidad pudiera florecer. Por eso Merchito tiene un significado muy especial para los dos.
Sebastián cree en la personalización, porque las próximas generaciones van a elegir productos hechos a su gusto que les den una identidad propia. Y cree en las comunidades, porque son las que convierten una marca en algo que la gente siente suyo.